La idea de Dios

Escrito por El Otro.

Me parece que este Dios es el de un pueblo de esclavos que vivió hace mucho tiempo en una tierra lejana. Se escapó, vagó por un tiempo y eventualmente se estableció. Luego llegó a ser esclavo de otro Imperio y bajo su yugo creció su más grande profeta. Para muchos, su Mesías.

Sorpresivamente, después de unos siglos, el emperador mismo del Imperio, hizo a ese Dios y a ese Mesías, los oficiales.
El Imperio eventualmente dejó de existir, pero hacía ya tiempo que había unificado el Dios de un continente entero (o la mitad de uno muy grande).

Y como el continente estaba hecho de muchos pueblos unidos, todos comenzaron a pensar que todo el mundo y todos los humanos eran muy parecidos, que todos los pueblos eran diferentes, pero compartían las mismas reglas básicas. No era así.
Luego cuando encontraron más continentes, que no cuadraban en el mundo que se imaginaban, los tomaron como otros mundos y denominaron todo como “salvaje”, casi como “nuevo” o “virgen”. Nuevos e inexplorados mundos.

El mundo antiguo, se emocionó muchísimo pensando que podía ser algo similar al Alfa y se dedicó un tiempo a dejar hijos en donde pudiera. Luego de algunos siglos de aniquilación de muchos tipos de seres y humanos, los nuevos mundos se fueron construyendo con base en el antiguo, para que coincidieran en la idea inicial.
Por supuesto, con su mundo llegó su Dios, que en ese momento ya había alcanzado a convertirse en la explotación sistemática de un ideal moral ambiguo, por parte de autoridades ampliamente sobrevaloradas.
Cuando ese Dios llegó a los nuevos mundos, solo pudo hacerlo como una imagen vacía, un icono fuerte que fuera capaz de reemplazar cualquier otro tipo de autoridad moral. Y en muchos lugares, así lo hizo.

Ahora que es solo una imagen, sirve como justificación moral para muchas cosas, pero ya ha sido desviado más y más de la fe de la que antes era dueño.

Este Dios perdió la fe, pero siguió recibiendo el crédito. No está vivo. No está muerto. Ha dejado de ser relevante. El lenguaje en que se expresa es obsoleto, por eso pocos lo entienden, tal vez nadie. Se basa en metáforas de pueblos lejanos en tiempo y espacio. Un Dios fuera de contexto es un Dios arbitrario.
No debe serlo. Debe hablar claro, aunque no diga mucho, debe saber y decirnos. Es una cuestión de fe, (aunque yo creo que no es una cuestión de poner fe en él, sino que él está donde la fe está puesta). Es una dirección, una intención, la nuestra.

Pero . . . en que creemos en este momento? si Dios es la dirección hacia donde nos movemos y la intención con que lo hacemos, en lo que creemos lo suficiente como para que nos guíe . . . Nosotros como habitantes del mundo, como comunidad, como humanos, como . . . nosotros ¿en que creemos?

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