La Política Exterior Latinoamericana y los Estados Unidos: entre el distanciamiento y la cercanía

Escrito por: Juan Camilo Hernández

Según Hey[1], la política exterior latinoamericana se ha desarrollado en un hemisferio dominado por los Estados Unidos, una superpotencia que ha tenido claros sus intereses en la región y que ha hecho lo necesario para alcanzarlos. En este contexto surge el interrogante de ¿Cómo se comporta la política exterior de los países latinoamericanos en la actualidad frente a los Estados Unidos?  

 

El propósito del presente ensayo es establecer cómo se relacionan los países latinoamericanos con los Estados Unidos a través de su proximidad o distanciamiento de sus políticas exteriores frente a la hegemón continental. La hipótesis a demostrar es que la política exterior latinoamericana oscila entre la cercanía y el distanciamiento con respecto a su relación frente a los Estados Unidos en los temas económico y político, así como con respecto a su posición en el sistema internacional.

 

A nivel internacional, encontramos que, de acuerdo a su poder relativo en el sistema internacional, algunos países pueden estar más distantes y otros están condicionados a estar más cercanos. Los países del Caribe debido a su proximidad geográfica con EEUU, su fuerte dependencia económica y territorios de poca extensión hacen que sean más cercanos a los EEUU debido a su poca capacidad de poder relativo en el sistema internacional[2].

 

Por el contrario, países como Brasil catalogados como potencias regionales debido a su tamaño geográfico, amplia población, poder económico regional, discurso pacifico y su preocupación por el tercer mundo, le permiten el ejercicio del poder blando en el sistema internacional a través de la cooperación distanciándose de las acciones de EEUU en el ámbito internacional[3]. 

 

En cuanto al tema económico, especialmente en cuanto al tema de la integración regional, encontramos que algunos países comparten la posición norteamericana mientras otros se distancian e inician sus propios procesos de integración regional.

 

Países como Colombia y República Dominicana[5]se han caracterizado por su cercanía a EEUU por su dependencia económica, la cual se ve reflejada en su intensa actividad comercial por cuanto EEUU es su principal socio económico y destino de sus principales productos de exportación, dándole a la superpotencia la facilidad de hacer uso de su poder estructural para la imposición de decisiones en materia económica como las Planes de Ajuste estructural del Consenso de Washington y las cuotas exportadoras para los casos del café y el azucar. 

 

Por otra parte, hay países como Brasil y Venezuela que reconocen a la región como parte constitutiva de su Estado Nación; esto es, la construcción del yo colectivo y su espacio nacional vital, donde a través de iniciativas de integración regional, como por ejemplo MERCOSUR, Comunidad Suramericana de Naciones, UNASUR y ALBA, se desarrollan proyectos conjuntos que buscan la satisfacción de sus intereses propios y comunes a la región, promoviendo valores divergentes con los de la superpotencia. 

 

 

Venezuela y Bolivia también a través de su poder económico adquirido por recursos nacionales como el gas y el petróleo se distancian de la potencia y establecen relaciones económicas con otros actores internacionales no convencionales y alianzas regionales que satisfagan sus intereses nacionales.    

 

En cuanto al tema político, algunos países como Colombia se encuentran cercanos a las acciones de Estados Unidos en la región mientras que otros se distancian criticándolas. Colombia, tal y como sostiene Carvajal y Pardo, ha desarrollado un poder negativo de inserción internacional en torno a los temas de la lucha contra las drogas y el conflicto armado. Desde la década de los noventa y con mayor fuerza desde los acontecimientos del 11 de septiembre de 2001, el tema de las drogas y el conflicto armado colombiano han generado que los países de la región perciban a Colombia como un problema de seguridad regional y global en cuanto a que estos dos problemas internos desbordan las fronteras nacionales y requieren de la acción de los Estados afectados en pro de una solución.

 

En esta lógica, Colombia ha consolidado relaciones más estrechas con los Estados Unidos que con sus vecinos y demás países en torno a estos dos temas. Estas relaciones, al igual que las de integración regional, han estado mediadas por una relación de subordinación a los intereses norteamericanos – haciendo uso de su poder estructural como hegemón, puesto que han sido los EEUU los que han mandado las directrices para atender estos problemas.    

 

En este contexto, Colombia ha recibido asistencia militar y económica para combatir el problema de las drogas y el conflicto armado por parte de los Estados Unidos; lo cual se ve reflejado en el APTDEA, el Plan Colombia y la Iniciativa Regional Andina, las cuales son los principales recursos para enfrentar estos problemas. En decir, los Estados Unidos siempre han sido la principal fuente de cooperación internacional de Colombia, sin importar si se habla de responsabilidad compartida, de solución pacífica o de terrorismo.

 

República Dominicana[12] es otro ejemplo de cercanía política con los EEUU: con el fin de la guerra fría, EEUU incluye dentro de su agenda regional el tema del fortalecimiento de la democracia; mientras que Rep. Dominicana lo incluye como una necesidad social para superar sus problemas internos. Lo anterior se evidencia con el papel protagónico que asumió las diferentes agencias de Estados Unidos con el apoyo a programas enfocados en el fortalecimiento democrático y con la activa participación como observadores internacionales en los procesos electorales desde la década de los ochenta.

 

Por otra parte, países como Venezuela han hecho uso de su política exterior con el fin de reivindicar la necesidad de un sistema multipolar, haciendo uso de un discurso que reivindica la soberanía y la autonomía de los Estados, y la economía petrolera como herramienta diplomática, evidencia su abierta confrontación con los Estados Unidos, especialmente en cuatro temas: neoliberalismo y la globalización económica, la democracia, la lucha contra las drogas y la lucha contra el terrorismo.

 

 

Brasil y Estados Unidos en algunos temas han mantenido una relación de distanciamiento como por ejemplo en cruciales negociaciones de la Ronda de Doha de la Organización Mundial del Comercio (OMC) – las cuales han alcanzado un punto muerto tras la imposibilidad de llegar a un acuerdo sobre la reducción de los subsidios agrícolas y la reducción de las tarifas de importación sobre artículos manufacturados, o la imposibilidad de lograr una integración hemisférica a través del ALCA debido a la incapacidad de Brasil y de Estados Unidos para llegar a un acuerdo[14].

 

El caso argentino[15], ha mostrado puntos de distanciamiento y acercamiento con los Estados Unidos, siendo más comunes los temas que los separan: debido a la crisis económica de finales del siglo XX, Argentina se distanciaba de las políticas de manejo macroeconómico dictaminadas por los Estados Unidos y los organismos financieros internacionales.  Adicionalmente, argentina se ha opuesto a acciones de los EEUU en el ámbito internacional como lo fue la invasión a Irak, la mayor importancia que da Argentina a MERCOSUR que al ALCA, el estrechamiento de las relaciones con países como Cuba, Venezuela y Bolivia los cuales no son vistos con buenos ojos por parte del gobierno norteamericano; todos estas acciones evidencian el distanciamiento político entre Argentina y EEUU.    

 

A manera de síntesis, se puede afirmar que la política exterior de los países latinoamericanos y sus relaciones con los Estados Unidos se desarrollan dentro del continuo cercanía y distanciamiento en temas económicos y políticos. Se puede decir que aquellos países con menor poder relativo en el sistema internacional tienden a estar más cercanos con los intereses y acciones de los EEUU en América Latina como por ejemplo República Dominicana y en general los Estados centroamericanos y del Caribe los cuales son dependientes económicamente y condicionados políticamente por EEUU.

 

En cambio, aquellos países con un poder relativo mayor como Brasil, Venezuela y Argentina; esto es, que son considerados como potencias a nivel regional, son más proclives al distanciamiento con la superpotencia, principalmente en los temas políticos y económicos como la integración regional, la lucha contra el terrorismo y las políticas macroeconómicas; sin que esto afecte los altos niveles de interdependencia  entre sus economías nacionales.

 

 


  

 

[1] HEY, Jeanne. “Three Building blocks of a theory of Latin America Foreign Policy” Third World Quarterly. Vol. 18. No. 4. Septiembre de 1997. Pp. 631 – 657. 

[2] Ibíd. P.643.

[3] LAFER, Celso. “Brazilian International Identity and foreign policy: past, present and future” Daedalus. Vol. 129. No. 2. Primavera 2000. Pp. 445 – 466.

[4] HERRERA VALENCIA, Beethoven. “La Política Económica Exterior Colombiana: Creciente vulnerabilidad a las determinantes externas”. En ARDILA, Martha; CARDONA, Diego; TICKNER, Arlene B. Prioridades y Desafíos de la Política Exterior Colombiana, Bogotá: FESCOL. 2000. pp. 93 – 138.        

[5] ESPINAL, Rosario;  HARTLYN, Jonathan. “Las relaciones entre Estados Unidos y República Dominicana: El tema de la democracia en la posguerra fría. En: LOZANO, Wilfredo. Cambio Político en el Caribe. Escenarios de la Posguerra Fría: Cuba, Haití y República Dominicana- Venezuela: FLACSO, Editorial Nueva Sociedad. 1998. Pp. 137 – 157. 

[6] DOMINGUEZ AVILA, Carlos Federico “Brasil y la recomposición de la geopolítica en los primeros años del siglo XXI”, Centro Argentino de Estudios Internacionales, Programa de Integración Regional. Recurso Electrónico.  

[7] ILLERA, Olga “La Política Exterior de Chávez: proyección de la Revolución Bolivariana en las Relaciones Internacionales”, Revista Desafíos, No. 12, No. 12. Pp.209 – 240. 

[8] Ibíd.

[9] ORIAS ARREDONDE, Ramiro “La Diplomacia del gas boliviano: Integración energética y geopolítica en la región”. Estudios Internacionales. No.138. Julio – septiembre 2002. Pp.151 – 171. 

[10] CARVAJAL, Leonardo; PARDO, Rodrigo. “La Internacionalización del conflicto doméstico y los procesos de paz “. En: ARDILA, Martha; CARDONA, Diego; TICKNER, Arlene B. Prioridades y Desafíos de la Política Exterior Colombiana, Bogotá: FESCOL. 2000. pp.  181–236. 

[11] PIZARRO LEÓNGOMEZ, Eduardo. Una democracia asediada: Balance y perspectivas del conflicto armado en Colombia. Bogotá: Editorial Norma. 2004.

[12] ESPINAL, Rosario;  HARTLYN, Jonathan. Op.cit.

[13] ILLERA, Olga. Op.cit.

[14] HAKIM, Peter. La agenda latinoamericana del próximo presidente de Estados Unidos. Foreign Affairs En Español, Abril-Junio 2008. Recurso Electrónico

[15] FRECHERO, Ignacio.  Política Exterior Argentina. La relación bilateral con los Estados Unidos en el marco de la Guerra contra el Terrorismo. Working Paper No. 9. Centro Argentino de Estudios Internacionales Programa Política Exterior Argentina.  Buenos Aires, Agosto de 2007.  www.caei.com.ar

1 Comment so far

  1. work and travel on enero 12th, 2009

    Éstas son no mis asombrosamente más, sino gracias.

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